Tener gases o cólico, no es un problema que solemos ver en los bebés recién nacidos, los niños mayores de de un año por ejemplo salen padecerlos también y son tan molestos como lo viven los más peques o bien, como nosotros los adultos podemos retorcernos también.

Aunque un niño puede también tener gases y ser un proceso normal, los niños mayores con gases pueden tener una afección médica subyacente que los cause y podría ser una intolerancia a la lactosa o bien, tener el síndrome del intestino irritable, malabsorción o enfermedad celíaca.

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Afortunadamente, al ser más grandecitos pueden identificar y a veces pueden describir mejor los síntomas asociados que sienten, por lo que pueden describir qué es lo que sienten o puedes ver síntomas como la diarrea, por ejemplo.

También los niños mayores a veces pueden reconocer cuando sus síntomas son causados ​​por alimentos específicos como leche, frutas o verduras.

a) Modificaciones dietéticas

En general, aunque los alimentos tienen la culpa de hacer que los niños tengan gases, no debes restringir la dieta de tu hijo a menos que hayas hablado con tu pediatra.

Los dolores por gases pueden desaparecer si tu hijo evita:

  • Edulcorantes artificiales que se pueden encontrar en bebidas sin azúcar, dulces y chicles
  • Bebidas carbonatadas
  • Leche de vaca y en su lugar darle leche para bebés de 1 año o más
  • Comer más despacio rápido para que no trague mucho aire cuando come
  • Alimentos que estás segura hacen que tu hijo tenga los dolores
  • Jugos de frutas con alto contenido de sorbitol que se encuentra en frutas como manzana, pera, uva y ciruela pasa

Otra fuente que puede provocar gases es cuando se consume mucha fibra, que no es común entre los niños, pero puede ser un detonante.

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Dado que una dieta alta en fibra se considera saludable, no se recomienda restringir la fibra en la dieta de tu hijo hasta que hables con tu pediatra, incluso si crees que está provocando algo de gas.

b) Tratamiento para el gas infantil

Evitar los alimentos que producen gases suele ser el mejor tratamiento para los niños que presentan este problema.

El beano, disponible en forma de gotas o tableta masticable, es una enzima digestiva que ayuda a que muchos alimentos ricos en fibra sean más fáciles de digerir, incluidos los frijoles, el brócoli y el pan integral, etc.

Si tu hijo es intolerante a la lactosa, en lugar de evitar las leche y otros productos lácteos, puede ser útil si toman una tableta de enzima lactasa para ayudarlo a digerir la leche.

Sin embargo, no recurras por cuenta propia a darle algún tipo de medicamento ni modificar drásticamente su alimentación.

Lo mejor es observar a tu hijo por unos días e ir notando qué es lo que ocasiona estos malestares.

Con esta información en la mano visita al pediatra y así tendrá una idea mucho más clara de por dónde prevenir los gases y, en su defecto, hacer los ajustes en su alimentación, en su leche y si fuese necesario, recetar algún medicamento o realizar análisis.

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