Hace un par de años diagnosticaron con diabetes a mi esposo. Debo confesar que fue un golpe muy duro para la familia, afortunadamente ayudó mucho la actitud de mi esposo ante la noticia y nosotros como familia, nos apoyamos para hacer los ajustes necesarios para su pronta estabilización.

El trabajo en equipo ayudó mucho a mi esposo ya que todos en casa nos apegamos a su dieta y horario de comida e incluimos la actividad física para todos.

Mi esposo ha tomado con responsabilidad su nueva situación por lo que sigue las indicaciones médicas y toma sus medicamentos.

Esto me ha llevado a pensar que, cuando se hace un trabajo colaborativo las cosas son mas sencillas y observando las indicaciones de los especialistas… para las personas que no tenemos diabetes son igual de útiles.

Todos en casa estamos atentos ante cualquier cambio en mi esposo y cuidamos (al igual nosotros) de que no pase tanto tiempo sin comer.

Si bien mis hijos aún son jóvenes, saben de las complicaciones, así que constantemente le preguntan por sus pies (el pie diabético es delicado por lo que es bueno que además de cuidarte personalmente alguien más te revise) como parte de la rutina de inspección.

Resultado de imagen para alimentación

Al igual preguntan por su vista y que no le duela nada en general.

En mi caso tomo muy enserio la alimentación general de mi familia, particularmente la de mi esposo, por lo que la despensa está ajustada y se evita comprar azúcares y similares.

En su lugar hemos incluido varios alimentos que, para ser sinceros no los considerábamos en nuestra dieta anteriormente.

Por ejemplo, estos alimentos que ahora te comparto ayudan mucho a una persona diabética, pero si lo analizas a fondo… son ideales para TODOS.

Es por ello que cada vez estoy más convencida de que si siguiéramos el estilo de vida de un diabético de forma extensiva sin darle esa etiqueta, estaríamos mejor de salud en general.

Bueno, veamos entonces qué pueden hacer por ejemplo las semillas de chía y el jengibre para ayudar a una persona diabética:

  1. a) Semillas de chía

Las semillas de chía son ricas en antioxidantes, ácidos grasos omega 3, fibra y magnesio.

Todo esto puede ayudar a reducir el riesgo de diabetes tipo 2 y sus complicaciones.

Unos 30 g de semillas de chía secas proporciona casi 10 g de fuente de fibra confiable.

Un adulto debe consumir entre 22.4 y 33.6 g de fuente de fibra confiable cada día, dependiendo de su edad y sexo.

Consejos

  • Espolvorea las semillas de chía sobre yogurt, cereales y avena.
  • Usa las semillas de chía como sustituto de los huevos al hornear.

Para usar las semillas como un sustituto de huevo, mezcla 1 cucharada de chía con 3 cucharadas de agua. Deja que la mezcla repose por unos minutos.

Las semillas absorberán el agua y formarán un gel que puedes usar en lugar de un huevo.

  1. b) El jengibre

El jengibre es particularmente bueno para los beneficios para la salud relacionados con la diabetes.

Los alimentos de origen vegetal que son ricos en antioxidantes a veces se denominan alimentos antiinflamatorios.

Pueden reducir la inflamación, y esto significa que pueden ayudar a tratar los síntomas y reducir los riesgos a largo plazo de enfermedades como la diabetes.

El jengibre puede tener propiedades anti inflamatorias para el cuidado de pies. Fuente confiable porque es rico en antioxidantes.

Los estudios sobre jengibre y diabetes son limitados.

Resultado de imagen para alimentación para diabeticos

Sin embargo, algunas investigaciones han encontrado que el jengibre puede reducir los niveles de azúcar en la sangre en ayunas y mejora la sensibilidad a la insulina en personas con diabetes tipo 2.

Consejos

  • Empapa el jengibre fresco pelado en agua hirviendo para hacer té de jengibre.
  • Agrega jengibre fresco o seco a un salteado o aderezo casero para ensaladas.