Cómo comprar una despensa mexicana: ingredientes para conocer y amar

Puede ser difícil hablar de la despensa mexicana, dada la profunda diversidad de su comida en sí.

Los alimentos de México son altamente regionales y de gran variedad, dependiendo de la ciudad e influencia que tuvieron sus habitantes de acuerdo a sus diversas culturas prehispánicas.

Teniendo en cuenta las tradiciones culinarias únicas del país, es justo decir que la cocina mexicana depende de tres ingredientes básicos: maíz, frijoles y chiles.

Los tipos exactos de cada uno variarán en todo México, pero colectivamente, forman una comunión que se abre paso a través de la cocina, con el apoyo de una gran cantidad de hierbas, especias, nueces y semillas.

En conjunto, estos elementos reflejan la compleja identidad de la cocina mexicana, que reúne una mezcla de alimentos de sus propias etnias y con la influencia de los ingredientes que llegaron desde Europa.

En términos generales, podemos decir que un plato tradicional mexicano bien preparado captura el calor, la sal, la acidez y el humo.

¡Oh, sí! En mi caso tengo unos gratos recuerdos de mi niñez cuando al visitar a mi abuelita en aquel que era su rancho, la comida se hacía directamente en el “fogón”, donde se recolectaba la leña y se usaban vasijas de barro.

Estos dos elementos le daban un sabor muy particular a los alimentos que ahora, pasado el tiempo, añoro al recordarlo.

Continuando con este tema de una buena despensa mexicana, considera que muchas preparaciones clásicas de nuestra cocina requieren de nueces y semillas como espesantes en lugar de harina, y los polvos de chile a menudo se evitan a favor de los chiles enteros frescos o secos.

Dependiendo de la receta, los chiles son hervidos, fritos, tostados o simplemente hidratados y mezclados en salsas, que son un acompañante indispensable de la cocina mexicana.

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Y finalmente, porque México es un territorio tan fértil para la agricultura, la frescura es fundamental para hacer una buena comida donde las hierbas, las frutas, los chiles y los cítricos deslumbran por sí solos, sin necesitar mucho más.

Fuera de nuestro país, puede ser complejo el pensar en tener una despensa mexicana tal como la tenemos en nuestro territorio, debido justamente a la frescura de los ingredientes e incluso se depende de que pueda conseguir tal o cual ingrediente.

Pensemos en las personas que se encuentra en el vecino país de Estados Unidos y deseen contar con algunos de los ingredientes de la despensa mexicana.

Vemos por ejemplo que en las ciudades con grandes asentamientos de mexicanos y mexicano-americanos pueden tener acceso a ciertos ingredientes.

Muchos supermercados principales ahora llevan artículos de primera necesidad, como tomates y chiles jalapeños, así como masa de maíz fresco, tortillas y otros ingredientes. Poco a poco se ven más productos mexicanos como el xoconostle o el huauzontle.

Y para no extendernos más, aquí te enlisto una despensa básica 100% mexicana para preparar platillos de esta impresionante gastronomía:

  • Las tortillas; es imposible no contar con ellas, ya que además de acompañar los alimentos son indispensables para hacer los deliciosos tacos. De hecho, no me imagino un servicio de tacos a domicilio si no llevara tortillas, se les podrá olvidar la sal, pero las tortillas… jamás.
  • Los frijoles secos para cocer en más de una forma.
  • Hierbas aromáticas como el tomillo, la mejorana, el laurel y el orégano.
  • Diversos chiles secos como el guajillo, el chile de árbol, el chile ancho, el chile chipotle, entre otros.
  • El vinagre es lo que añade acidez a la cocina mexicana.
  • Canela mexicana, que se caracteriza por su notable sabor.
  • La pimienta
  • El achiote
  • Semillas de calabaza
  • El chocolate mexicano
  • La manteca de cerdo

Pues aquí llegamos con esta lista básica, esperemos que donde te encuentres tengas acceso a varios de estos ingredientes que, cuando los conoces, llegarás a amarlos.

Las alturas

Hace no mucho tiempo estaba volando en un vuelo de Volaris, donde todo iba perfecto, cuando de pronto comencé a tener un gran temor y una ansiedad muy grande, algo que desgraciadamente me sucede con mucha frecuencia en muchos vuelos, sin importar la aerolínea o el lugar donde esté sobrevolando, aunque se hace peor cuando vuelo sobre el mar y especialmente sobre océanos.

Sucede a muchas personas con este temor, que no saben sobre su procedencia, algo que puede hacer las cosas mucho peor o mucho mejor, aunque el resultado siempre es el mismo, temor.

El temor, aunque muchas personas lo antagonicemos, es un mecanismo del cuerpo diseñado para resguardad nuestra seguridad y evitar que nuestro organismo se encuentre en una zona de peligro, para de este modo hacer lo que la mente de cualquier ser vivo está diseñada para hacer, esto siendo asegurar su supervivencia.

El problema es que algunas veces, los mecanismos de defensa triviales, provenientes del principio de los tiempos, fácilmente pueden salirse de control, causando así reflejos irracionales que pueden llevar a una persona a perder la razón.

Por mi parte, sí entiendo muy bien el porqué de mi temor a las alturas, un temor que no es racional, aunque sí lo es empírico, ya que cuando era pequeño caí varias veces de lugares altos, por no decir bastante altos para una persona de mi entonces reducida edad.

La primera vez que caí desde una altura prominente fue cuando tenía unos dos años, al  caer de una litera cuya altura superaba la de cualquier adulto promedio y en esos tiempos yo era un niño bastante chico  en tamaño.

miedo-a-las-alturas-1La segunda vez que caí de algún lugar alto fue de un árbol que gozaba escalar, un árbol del que mis padres y sobre todo mis abuelos me decían que debía mantenerme alejado o al menos bajo sus ramas, disfrutando de su sombra como los seres humanos deben convivir con los arboles.

La razón por la que escalaba aquel gigante con tanta frecuencia era porque era un punto de observación invaluable a toda la cuadra, algo que por alguna razón me hacía sentir bastante seguro, ya que de este modo sentía que tenía poder sobre todos y todas, al tener la habilidad de ver lo que hacían cuando nadie veía.

Naturalmente, no lo razonaba con esa claridad y lo hacía solo porque me sentía muy seguro en las alturas, hasta que las alturas me expulsaron de su reino.

Sin embargo, ahora que veo para atrás, mi expulsión del reino de las alturas fue producida por mi falta de respeto a ellas, ya que después de varias veces de subir a aquel árbol sentía que el peligro era inexistente y pensaba que me encontraba en mi propia casa.

Un buen día, al cruzar de rama en rama con suma distracción, caí de una distancia aproximada de ocho metros, impactando cada rama con mi rostro.

Desde ahí que yo tampoco quiero a las alturas.

Imprescindibles para tu viaje de negocios

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Si con frecuencia viajas por cuestiones de negocios, seguramente ya tienes una experiencia envidiable para hacer y deshacer tu maleta, a más de que ya debes conocer los mejores hoteles México DF y en otras grandes ciudades del mundo.

No obstante, si te estás preparando para tu primer evento o convención, o si ha pasado mucho tiempo desde tu última salida por negocios, nuestros consejos podrán serte de utilidad.

En esta ocasión trataremos de los accesorios, dispositivos y artículos que ningún viajero de negocios debería dejar fuera de su equipaje, porque en algún momento le serán útiles y necesarios para su trabajo y hasta podrán sacarle de apuros en caso de imprevistos.

Comentaremos estos imprescindibles, agrupándolos en las categorías que les corresponden.

Ropa y accesorios

Independientemente del clima y el ambiente que caracterice al lugar que vas a visitar, si acudes a un evento de negocios necesitarás un atuendo formal. El diseño del traje y el tipo de tela son los que te ayudarán a resistir las posibles inclemencias del clima, pues tampoco se trata de que sufras un golpe de calor o mueras de frío. También te conviene llevar una prenda que puedas usar en un evento de gala, como la cena de clausura de un congreso.

Empaca también un par de zapatos formales y otros más cómodos, pero que sean presentables en las actividades de trabajo.

Gadgets y dispositivos

Seguramente tu computadora o tu tableta electrónica son compañeras inseparables de los viajes de negocios; por no hablar de tu teléfono celular. Seguramente estos dispositivos son los primeros que guardas; sin embargo, hay otros gadgets igual de importantes, que a veces se llegan a olvidar.

Primero que nada, están los cables y cargadores necesarios para conectar tus dispositivos; por extraño que parezca, en ocasiones las prisas hacen que se queden fuera de la maleta y luego tenemos que andar a la caza de conexiones libres en los aeropuertos o en los hoteles. Así que luego de guardar tus gadgets, asegúrate de que no falten los cargadores.

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Si viajas al extranjero, tampoco te puede faltar el adaptador de voltaje, ya que de nada te servirán los cargadores si no puedes enchufarlos a las tomas de corriente. Lo más práctico es que adquieras un adaptador universal, que cuenta con entradas para Europa, Reino Unido, América y Asia. Puedes conseguirlo en las tiendas de los aeropuertos e incluso durante el vuelo.

Por último, es muy conveniente que lleves una memoria USB, en la que tengas un respaldo de tus documentos de trabajo (las diapositivas de tu presentación, por ejemplo) y además puedas guardar información útil que tengas oportunidad de obtener.

Recursos para el networking

Los congresos, convenciones, exposiciones y eventos de negocios son excelentes oportunidades para conocer a otros actores de nuestra industria, y para entablar contacto con clientes o socios potenciales. Por ello, no debes olvidarte de algunos recursos que te permitan agilizar esta labor. Los básicos son las tarjetas de presentación; si cuentas con un brochure informativo de tu empresa o negocio, lleva también algunos ejemplares.